En días ordinarios, en que las horas se van y la vida se gasta un poco entre las cosas triviales, no sé si a ustedes les ha pasado que desearían encontrar en medio de tanta rutina algún elemento mágico o que sucediera algo que simplemente les haga recordar que están vivos para algo más que trabajar y cumplir con las obligaciones de a diario...
Eso fue lo que pensé el fin de semana pasado cuando en un correo me llegó esta fotografía que en cuanto la vi me hizo sonreír y pensar en que a pesar de tanta maldad que veo manifestarse y
"materializarse" a mi alrededor,
Dios también siempre encuentra la manera de mostrarnos su sonrisa y expresarnos con ella eso que tanto necesitamos escuchar y creer:
"todo va a estar bien".La verdad no sé ni quien me envió ese correo, pero le agradezco porque sin saberlo me hizo el día, todo el fin de semana estuve muy en paz y desde entonces me quedé pensando en todas las veces que
Dios me ha mostrado su sonrisa y yo por estar
"enfrascada" en otras cosas
(no necesariamente triste), no he sabido apreciar ese regalo en su real y justa dimensión.
A pesar de que como ser humano tengo mil defectos y estos me llevan a ser demasiado
"azotada" y hacer verdaderas tormentas en vasos de agua, siempre
(desde niña) he creído en las señales. en los
ángeles terrenales (que he comprobado que de verdad existen); y hasta podría enumerar a la perfección las veces en que he sentido la presencia de
Dios y eso es lo que hasta hoy propicia que aunque mi fe esté tan deteriorada, no haya desparecido del todo y cada vez que me quiero alejar,
ÉL "se las ingenia" para hacerme saber que aunque yo no lo pueda ver, siempre anda por ahí.
De las últimas veces que recuerdo haberlo visto, está una de hace tiempo, cuando lo vi a través de la ventanilla de un camión de transporte colectivo cuando yo iba de regreso a mi casa...
ÉL se asomó entre las nubes para despedir al día a través de un haz de luz demasiado poderoso, pero al mismo tiempo cálido e intenso que no podías dejar de mirarlo...
Otras veces lo he visto
"materializarse" de muchas otras formas... En la sonrisa de alguien que conozco cuando se ilusiona por algo tan simple
(como el hecho de encontrar una película después de haberla buscado tanto); hace algunos meses atrás, en una niñita hermosa de churritos como los míos que se me quedó viendo cuando mi auto y el de su padre coincidieron por un instante en un mismo semáforo; en la forma como 3 perros jugando me muestran lo simple que puede ser la vida y toda la ternura que tanto necesitas, la puedes obtener a través de una mirada suya... Porque definitivamente ellos no ven el mundo como nosotros los humanos.
Hoy, después que ya han pasado algunos días tras recibir esta fotografía, he vuelto a ver
La Sonrisa de Dios, creo que le encanta disfrazarse de sol... Esta vez apareció de repente en el costado de una montaña llena de nieve; no sólo para llenar de luz un cielo que había estado gris por completo; sino para fabricar una imagen tan increíblemente hermosa que yo interpreté como un mensaje en el que quizá lo que trató de decir fue que hasta en los peores momentos o cuando las cosas están del nabo, algo bueno puede suceder...
En este pequeño lapso, del fin de semana a hoy, a la par de recordar los momentos en los que me he detenido a observar las señales o regalitos que va poniendo en el camino, me puse a pensar también en que me gustaría ser una de esas personas que están cercanas a
ÉL en todos los sentidos, y tienen la capacidad de iluminar el camino de otra persona o regalarle
(como si fuera un dulce envuelto en celofán) una ilusión o alguna otra cosa que le confortara el alma o pudiera usar en los momentos en que se necesita
FE...
No tengo semejante
"Don", pero lo que si puedo hacer es tratar de estar atenta para no perderme como otras veces del regalo de esa sonrisa, y así como
"El Cazador de Sueños" (un personaje del que ya les hablaré más adelante), estar atenta cada día futuro para saber distinguirlo; pues creo que
Dios tiene muy buen humor y le encanta
"disfrazarse" a diario de muchas cosas.
Yo tengo una teoría: Algunas personas que se nos cruzan en el camino, tienen la fortuna de ser
"sus cómplices" y ayudarlo a
"camuflajear" esa sonrisa para que cada uno de nosotros nos sorprendamos al descubrir que está ahí... Ojalá alguna vez a mi me toque ayudarlo a hacer eso...
...Mientras tanto ojalá cuando cada persona que lea este post lo termine, recuerde no sólo donde fue la última vez que lo vio; sino que siempre tenga presente que
La Sonrisa de Dios puede aparecer todos los días y en cualquier parte.. Esa es la idea con la que me quedo hoy y antes de irme a dormir, agradezco por todas las veces que me ha sonreído a mi...
¡Buena Mitad de Semana!!!...